danza
El ángulo muerto y las expectativas del cuerpo  | Por Giovanna Cirianni


28/02/2026

Paraíso Club arranca su programación 2026 con una apuesta multidisciplinaria de Lucía Giannoni

Por Giovanna Cirianni
@giovigeraldina

Después de su paso por El Cultural San Martín en 2022, y el Espacio Infinito del Centro Cultural Borges en 2024, El ángulo muerto de Lucía Giannoni vuelve en 2026 para inaugurar la programación anual de Paraíso Club

Me gusta pensar que el formato de esta obra se alinea con su concepto: la complejidad de la identidad. En el marco de Paraíso como un club de artes escénicas, El ángulo muerto se resiste a encajar del todo en el rubro. Danza, videodanza, instalación, video-instalación, texto, performance; artes escénicas y visuales se articulan, desde sus muchos puntos en común y de manera orgánica, para presentar distintos puntos de vista de un mismo cuerpo vivo que observa y es observado. 

Pero la clave de la propuesta radica en el nivel de la instalación. Si los asistentes habituales de artes escénicas ocupan una butaca fija detrás de la cuarta pared durante la totalidad del espectáculo, Giannoni propone la libre circulación del público alrededor de un cubo donde se proyecta la mayor parte de la obra. Esto implica no solo una experiencia única y particular a cada espectador, sino la imposibilidad de observar todos los ángulos de la obra en simultáneo.

A modo de presentación, en una de las caras del cubo se proyecta un texto que da cuenta de las primeras motivaciones que dispararon la creación de la obra. La autora recuerda describirse a sí misma: “No soy laxa ni acrobática, pero soy parte de la escena de danza contemporánea de Buenos Aires”. A partir de ahí quedamos en alerta. Estamos a punto de observar un cuerpo desde uno solo de los ángulos posibles, pero además ¿cómo intervienen nuestras expectativas sobre ese cuerpo?

La video-instalación también nos introduce en esta clave al jugar con la idea de reflejo. Capturas del propio cuerpo reflejado y de otros objetos que ponen en evidencia el rol del contexto para dotarlos de sentido. En esa búsqueda, la circulación del público se vuelve casi parte de la coreografía. No solo se nos plantea la observación necesariamente parcial de este cuerpo, sino que vemos al cuerpo ser observado. Además de nuestra experiencia individual, es imposible no preguntarse, aunque sea fugazmente, qué estarán experimentando de modo distinto los otros observadores. El ángulo muerto es la primera de tres reposiciones en la programación de Paraíso. Además, este proyecto iniciado hace tan solo tres años presentará a lo largo de 2026 cinco estrenos de la escena nacional y tres estrenos de artistas internacionales que se han logrado en colaboración con  el Complejo Teatral de Buenos Aires, el Centro de Experimentación del Teatro Colón y ArtHaus.

Mira la programación completa de Paraíso Club acá


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