25/10/2025
El Centro Cultural Borges presenta Más aquí. Polesello 1970–2000, una muestra curada por Santiago Villanueva que revisa tres décadas de producción del artista. Obras inéditas, monocopias y series inconclusas revelan un Polesello menos óptico y más íntimo, alejado del mito del acrílico perfecto.
Por Belén Duacastella
@bel.duaca
Entre los años 50 y 60, la escena del arte argentino se vio influenciada por la incorporación del arte experimental y de grupos, como los constructivistas, que buscaban romper con los cánones tradicionales del arte mediante el uso de composiciones geométricas.
Tanto el grupo de artistas concretos con Tomas Maldonado como referente y el suizo, ex alumno de la Bauhaus, Max Bill, comienzan a generar una fuerte influencia en algunos artistas jóvenes de Buenos Aires, uno de ellos fue Rogelio Polesello, figura central del op-art y el arte cinético en Argentina, quien en 1959 tuvo su primera exposición en la Galería Peuser.
Polesello, profesor de grabado, dibujo y pintura experimentó, a través del diseño geométrico, con el uso de la luz, los colores y la percepción en diversas superficies produciendo la ilusión de movimiento junto a efectos ópticos. Abrazó la abstracción geométrica en diferentes soportes como las estructuras de acrílico, grabados y la pintura propiamente.
La producción de este artista tiene una originalidad que ha sido destacada por grandes figuras del medio artístico como Mercedes Casanegra, curadora de “Polesello Joven” en Malba durante 2015, quien describe la originalidad de Polesello de la siguiente manera:
“El joven Polesello se insertó dentro del desarrollo de la abstracción geométrica y óptica argentina de un modo autónomo y original, con ampliaciones libres de esas categorías. Su obra se destacaba por su búsqueda de movimiento en lo estático, por los desafíos a la percepción a través de las oscilaciones entre figura y fondo, por las combinaciones de orden y aleatoriedad y por la audacia en la utilización del color, una marca de originalidad constante a lo largo de toda su producción”.

A 10 años de la exposición en MALBA, la declaración de Casanegra sigue vigente. El Centro Cultural Borges expone “Más Aquí. Polesello 1970 – 2000” con curaduría de Santiago Villanueva, una exposición antológica que reúne más de 150 obras realizadas entre esos años provenientes del acervo de Naná Gallardo -su ex pareja- y diferentes colecciones del país.
“Más aquí Polesello” destaca la producción del artista entre los años 70 y 2000 permitiendo, de alguna manera u otra, pensar esta exposición como una excepción. Una excepción a la clásica figura del acrílico transparente que tanto identifica a Pole -como le decían en el medio-. Si bien no se dejan afuera tales objetos de acrílico, la excepción radica en la pregunta que puede hacerse el espectador: ¿qué se espera ver de Polesello?
El trabajo curatorial de Santiago Villanueva busca mostrar una faceta íntima del artista, ya que cuenta con piezas no exhibidas con anterioridad como las monocopias realizadas en Caracas, trabajos y series sin terminar.
Rogelio Polesello no fue solamente un maestro del arte óptico argentino, supo relacionar distintas disciplinas como el diseño y la publicidad. En este sentido, la exposición le da la oportunidad al espectador de relacionarse desde otro lugar en ese mundo de composiciones geométricas, mientras que a su vez, es invitado a experimentar diferentes formas de visión y percepción.
La exposición puede visitarse hasta el 21 de diciembre, de miércoles a domingos, de 14 a 21 h, en el Espacio Berni del Centro Cultural Borges. Viamonte 525, CABA.